El estudio de la Sagrada Escritura es necesario para comprender la divina Revelación y aplicar sus enseñanzas al tiempo presente, el cual presenta nuevos desafíos para la vida cristiana. En la reflexión teológica se parte del dato revelado, se tiene en cuenta el aporte de los Padres de la Iglesia, quienes fueron intérpretes y comentadores de la Sagrada Escritura y, finalmente, la guía del Magisterio de la Iglesia, quien es la custodia del Depositum fidei.

Imagen: Monte Carmelo, Tierra Santa.

¿Quién soy?

Soy sacerdote católico, que trabaja en la Diócesis de Cartago, Valle del Cauca, Colombia. Realicé estudios de Teología con especialización en Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Acutalmente soy estudiante de Teología en la universidad Unicervantes de Bogotá. Soy un apasionado de la Sagrada Escritura, de la liturgia y, actualmente, me estoy adentrando en el estudio de los Padres de la Iglesia.

La Palabra de Dios y la liturgia

«La Iglesia no vive de sí misma, sino del Evangelio, y en el Evangelio encuentra siempre de nuevo orientación para su camino» (Verbum Domini, 51).

Padres de la Iglesia

En los Padres de la Iglesia, la lectura de la Escritura y su interpretación ocupa un lugar considerable. Lo testimonian primeramente las obras directamente ligadas a la comprensión de las Escrituras, es dicer, las homilías y los comentarios, pero también las obras de controversia y teología, donde la referencia a la Escritura sirve como argumento principal (La interpretación de la Biblia en la Iglesia, 89).